La Benemérita descarta que fuera un ladrón quien disparó a la chica de 17 años que apareció el sábado sin vida y tumbada en su cama.
El brutal crimen que tiene conmocionada a la pequeña localidad turística alicantina de Alfaz del Pi está todavía lejos de esclarecerse, aunque las primeras hipótesis descartan que el asesinato de la joven de 17 años, que apareció el sábado tiroteada en su lecho, sea fruto de un suceso fortuito provocado por delincuentes comunes que pudieron entrar al domicilio familiar a robar.
Ahora, mientras los agentes continúan buscando la escopeta de caza con la que, presuntamente, se habría perpetrado el crimen, la Guardia Civil investiga al entorno cercano a la víctima, que perdió la vida el pasado día 4.
Los miembros de la Benemérita han dejado algo orillada la tesis del asalto con violencia, puesto que los dos perros que vigilan el exterior de la vivienda no dieron ninguna señal de alarma. Además, la circunstancia de que el asesino tuviera conocimiento de la existencia de un arma de fuego propiedad del cabeza de familia y supiera su ubicación hace sospechar a los investigadores que el responsable pertenece al entorno más íntimo. Es decir, se trataría de algún familiar, amigo o novio.
De momento, los primeros interrogatorios no han desembocado en detención alguna.
Según el relato de los hechos, el cadáver fue descubierto por su madre al filo de las 10 de la mañana del domingo, horas después de que la adolescente saliera de juerga con sus amigos. Sus padres, propietarios de un bar, comprobaron que, sobre las nueve de mañana, antes de irse a abrir el local, dormía plácidamente en su habitación. Una hora más tarde, la empleada de la limpieza alertó a la madre al ver forzada la puerta de la vivienda y fue la progenitora quien halló el cadáver.
A la vista de tales circunstancias, las especulaciones más solventes apuntan al crimen pasional o al ajuste de cuentas.
Y, mientras las Fuerzas de Seguridad hacen su trabajo, ayer ya se le realizó la autopsia al cuerpo, aunque no trascendió detalle alguno del análisis del cadáver, que era velado por los familiares en un tanatorio de Villajoyosa.
El entierro de los restos mortales está previsto para esta tarde, a las 18,30 horas, y se celebrará en la parroquia de San José, en Alfaz, localidad que sigue profundamente conmocionada por los hechos.
Hasta tal punto es así que el Ayuntamiento ha puesto a disposición de la familia y allegados un equipo de psicólogos para afrontar el trago y les ha facilitado una vivienda alternativa, dado que el escenario del crimen está precintado por los criminalistas.
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